¿Será que el nombre del Partido nos divide? (250)

Todo estaba centrado y con gran expectativa se esperaba la realización de la Primera Convención Nacional del Partido Colombia Justa Libres. Tanto sus dirigentes como organizadores logísticos, trabajaron a toda marcha para poder desarrollar de la mejor manera esta convocatoria, pero como si fuera un castillo de naipes “todo se derrumbó”.

Pero la gota que reboso la copa fue la renuncia inesperada de su Representante Legal; Un pastor barranquillero que después de dos años al frente de esta institución a última hora, último minuto, descubre que no posee autonomía para tomar decisiones y son los Copresidentes en conjunto con la Junta Directiva los que toman las decisiones del partido y, por lo tanto, su labor de “escribiente” no continuaría. Interesante determinación después de recibir durante dos años consecutivos su salario correspondiente a su cargo. ¿Por qué no lo hizo antes?

Desde su nacimiento y concepción y posteriormente, durante estos dos años de existencia legal del partido CJL, se ha hecho de todo para edificar dos casas con los mismos ladrillos y escrito esta: ” una casa dividida no prosperará jamás y no se puede servir a dos señores al mismo tiempo”

Que no es “un avión con dos motores”, es “un avión con dos pilotos”, que la plataforma virtual no funcionó, que las declaraciones del Vocero del Partido CJL desnudan la situación interna demarcada por los dos movimientos políticos en las pugnas por el manejo del poder, que un precandidato hace declaraciones a la prensa sin consultar, que no debe existir precandidatos con el titulo de Copresidente porque eso le daría ventaja…, las preguntas son interminables, las respuestas son diplomáticas y evasivas, pero la raíz del problema continua.

La experiencia nos enseña que algo que comienza mal, difícilmente puede terminar bien. Así lo sigan negando, existen intereses personales, y es eso lo que provoca los pleitos y las contiendas (Escudríñese Santiago 4:1); ahora, eso no es pecado, el pecado es tratar de tapar el sol con un dedo y no hablar claro con todos sus seguidores y expresar cada situación de manera abierta y real.

Se tiene como objetivo el desarrollo de una Cosmovisión Bíblica fundamentada en principios y valores, y por escrito se tiene nueve banderas: Defensa de la Constitución e instituciones – Reivindicación de la Victimas – Defensa de la Libertad Religiosa y Expresión – Recuperación y Protección del Medio Ambiente – La Salud como derecho fundamental – La lucha contra la Corrupción – Modelo Económico Sostenible – Educación para la Paz – y la Defensa de la Familia. Para lo anterior, nuestros congresistas han venido laborando, se requiere informes más visibles de lo logrado hasta el momento.

Pero si no se arregla la casa por dentro, “no vamos a ningún Pereira”. Según el “tumbadecretos” del Víctor Velásquez, la Personería Jurídica se va a perder.

Mientras tanto la pugna interna continua, preguntamos cual puede ser la posible solución y recibimos respuestas evasivas, nubladas o señalando a que la contraparte es la que debe ceder y acomodarse a los intereses del otro.

La división profunda no tiene reverso. Entre tanto CJL no se ha presentado ante la opinión pública nacional como una opción de “transformación” como un partido diferente a los demás, ni ha participado en la solución de los grandes problemas nacionales como: la pobreza, el desempleo, la corrupción, la reforma política, la reforma a la justicia. Si, sabemos cuál es la solución, tenemos la teoría, la conocemos muy bien, (el Libro de la Sabiduría la contiene). pero a la hora de la práctica, nos quedamos cortos, porque no hemos podido remar todos hacia un mismo lado.

A esta Casa Editorial nos llegan tres propuestas como posibles soluciones que queremos dar a conocer. Son tres reformas fundamentales que permitirían lanzar un salvavidas al partido,

La primera: se debe elegir un solo presidente que tome las riendas, con una Junta Directiva que le permitirá tomar decisiones de manera sabia y con materia de conocimiento.

La Segunda: La participación democrática se debe realizar mediante listas abiertas. Lo que le permitirá al partido ser incluyente y por consiguiente se asegura su continuidad con el fortalecimiento del voto primario.

La Tercera: un cambio de nombre al partido – aparentemente no es influyente, pero si le daría un nuevo aire y oxigenación completamente diferente. Un nombre que no divida, sino que sea independiente y representativo a las dos alas. Propongo: “Partido de Transformación Nacional”. El que tiene oídos que oiga…

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