¿En qué consiste el plan de Ingreso solidario y que ha sucedido en las últimas horas con este programa?

La crisis que ha generado la infección del coronavirus no ha tenido repercusiones únicamente en los temas de salubridad e higiene en las naciones del planeta. Ha traído consigo innumerables problemas económicos debido a la pausa de las actividades económicas obligadas por los gobiernos para el pueblo y por ende para la economía de cada nación. Este ha sido el punto de partida para el gran debate con un toque de dicotomía que afrontan los principales mandatarios y dirigentes de los países.

 

En los Estados Unidos de América el presidente Donald Trump, ha primado la economía por encima de la salud, definiendo una pronta fecha para la finalización de la cuarentena con el animo reactivar cuanto antes los procesos industriales-económicos de la población y por ende la actividad económica del país. Pero esta coyuntura ha sido una constante en los países que han presentado una importante curva ascendente en la relación del número de contagiados y el número de días partiendo desde que se registró el primer caso en cada país.

 

Colombia, evidentemente por su densidad geográfica y demás características económicas que obligan a las personas a mantener su ritmo de trabajo a pesar de enfermedades virales u ordenes de aislamiento, iba a presentar un crecimiento exponencial importante por lo que la salud del país se iba a ver afectada en gran medida. Movido por esta situación el presidente y su gabinete determinan la implementación de una cuarentena de poco mas de un mes que permita aplanar en cierta medida el crecimiento que tendría el brote en el país. Hasta este punto la decisión tomada suena efectiva e incluso con un toque de romanticismo heroico por parte del primer mandatario de Colombia, no obstante, hay un factor importante en esta medida, y es el enorme porcentaje de trabajo informal que existe en Colombia.

 

Según el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística) el empleo informal se sitúa cercano al 50% de los colombianos ocupados. Es decir, de cada 10 colombianos 5 se ganan la vida al día, sin contar con aportes a seguridad social, salud y demás beneficios que ofrece la formalidad. Habiendo explicado lo anterior, se nos ofrece un punto de vista un poco más social sin dejar de lado el enfoque económico de lo que es la realidad colombiana. Si ese 50% de colombianos que viven al día, obedecen la cuarentena tal vez no mueran por el virus, pero si es muy probable que mueran por hambre.

 

Para intentar “mitigar” la crisis y ayudar a dichas familias que no forman parte de programas como los de Familias en Acción y Colombia Mayor, el gobierno ha lanzado un plan de nombre “Ingreso Solidario”, donde la persona al digitar su número de cedula podrá validar si tiene derecho a un bono de 160.000 pesos colombianos. No obstante, este tipo de iniciativas donde se maneja dinero publico suele capturar la atención del pueblo de una manera especial por los antecedentes delictivos y de corrupción que acusa a la mayor parte de nuestro gabinete presidencial. Es por esto que al realizar pruebas con cedulas falsas tales como 0000000, 9999999 ó 123456789, entre muchas otras, se han evidenciado “ciudadanos” que aparentemente tienen derecho al bono de 160.000 COP. Sin embargo, es valido aclarar que son ciudadanos que han sido inventados (no existen y nunca han existido), ciudadanos fallecidos y en algunos casos ciudadanos de diferente nombre, pero identificados con el mismo número de cedula de ciudadanía, en todos los casos son situaciones anormales y poco transparentes, que generan incomodidad en el pueblo.

 

Pero ¿Por qué estos ciudadanos aparecen en el sistema como beneficiarios?, ¿Quién podrá reclamar el bono asignado a estos ciudadanos?

 

En este punto se tocan variables importantes que impactan temas dolosos para el país como el fraude electoral, teniendo en cuenta que diferentes políticos de la oposición y periodistas han denunciado públicamente y con pruebas que en las elecciones, puntualmente en las últimas de presidencia (Año 2018) se evidencian votos de también ciudadanos inexistentes a favor del plan de gobierno que saldría victorioso, además de situaciones delicadas del entorno político actual como las grabaciones de Luis Guillermo Hernández Aponte, alias “Ñeñe”, donde se hablaba de planes para ejecución  de corrupción y fraude electoral con integrantes del equipo de gobierno que finalmente sería elegido en el año 2018. Con todos estos problemas de corrupción nos resultan las siguientes preguntas ¿Estos ciudadanos invisibles, falsos, fantasmas o como usted, apreciado lector los prefiera llamar actúan de comodín para el gobierno al momento de ejecutar algún plan de corrupción? ¿O por el contrario esto responde a un fallo en el sistema?

 

Luego de que muchos periodistas identificaran estos problemas en el aplicativo el gobierno ha decidido quitar la posibilidad de validar las cedulas que se encuentran beneficiadas en el programa y dejar el sitio web únicamente informativo acerca de que es el ingreso solidario, lo que ha aumentado el morbo en el pueblo.

 

Como ciudadanos, el eje más importante del estado les exigimos a los gobernantes una pronta explicación de lo que ha pasado, y una detallada rendición de cuentas donde se socialice cada peso del plan de “Ingreso Solidario” y se pueda evidenciar que efectivamente llegó a las familias mas necesitadas del país.

 

 

Opinion Escrita por:  Mario David Barbosa / Twitter:  @Maribare

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