EL PLEROMA CRISTO JESÚS BAJO LA PERFECCIÓN DEL AMOR DE DIOS

Efesios 5:2 “Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó a si mismo por nosotros, ofrenda y sacrifico a Dios en olor fragante”.

El amor en su forma más pura es el resultado de una decisión que culmina en una acción.

DIOS es amor; amor es acción entonces Cristo murió por nosotros por amor.

El amor siempre empieza con acción dice la palabra en Romanos 5:8 “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

El amor es una decisión, no un sentimiento, no una emoción. El amor es el A.D.N de Jesús; el plan de redención fue concebido en amor y solo prosperará en Amor.

El evangelio de nuestra salvación es el estupendo mensaje del amor salvífico de DIOS a los hombres.

Es cierto que Cristo habita por medio de su Espíritu en el corazón de cada creyente, no dejarlo como un recuerdo sino entronizado en el centro del corazón y de la vida entera.

En Efesios 3:17-18-19 dice la palabra “Para que habite Cristo por la fé en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que exceda a todo conocimiento para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”. Es el amor del redentor de Cristo a los hombres, un amor de cuatro dimensiones, que expresa la medida completa, la anchura se extiende hasta las  gentes procedentes de todas las naciones; la largura se extiende a través de todas las épocas desde la eternidad y por toda la eternidad; la altura a la que nadie puede alcanzar llegar, y la que ninguna criatura nos  puede arrancar; su profundidad tan honda que no se puede sondear ni agotar, las cuatro dimensiones del amor de Cristo, mencionadas por el apóstol, se extienden tanto en las cuatro direcciones de los cuatro puntos cardinales.

El amor de Cristo es infinitamente mayor que sobrepasa al conocimiento. El amor de DIOS ha sido derramado en nuestros corazones, los creyentes experimentan el amor de DIOS en el corazón por medio del Espíritu Santo sobre todo en tiempos difíciles “ha sido derramado”, el Espíritu Santo continúa inundando el corazón de los creyentes con amor.

En Efesios 4:15 dice la palabra “sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo”. La verdad en amor. El mantenimiento de la unidad en la fé, debe basarse en el amor activo que procura resolver problemas y reconciliar diferencias por la lealtad y obediencia mutuas a Cristo y a su palabra.

El amor de DIOS es como el océano, podemos ver su principio, pero no su final.

Gracias DIOS por darnos esperanza vida y amor incondicional, inagotable, infinito, santo, eterno, poderoso, y sobrenatural.

Santos de DIOS que nuestro amor sea de DIOS, con DIOS y para DIOS.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *