Ducentésimo vigésimo Aniversario del natalicio del General José María Melo Ortiz

Artículo escrito por Olga Lucia Bonil Cubides

El General José María Melo Ortiz participó en la fundación de las Socráticas, las primeras Sociedades Bíblicas en la República de Nueva Granada.

Los bisnietos del General José María Melo Ortiz (Chaparral, Tolima 9 de octubre de 1800- La Trinitaria, 1860), 8º presidente de la República de Nueva Granada, llevan más de una década luchando por la repatriación de sus restos. El General participó en la fundación de las Socráticas que organizaron a los artesanos quienes se reunían en Sociedades Bíblicas para leer la traducción al castellano de la Biblia y se oponía al libre comercio con Francia, Inglaterra y Estados Unidos ya que las importaciones se oponían al nacimiento de la industria nacional, exigía respeto a los Resguardos indígenas y la abolición de la esclavitud.El 19 de junio de El 17 de abril de 1854 los artesanos movilizados y armados en milicias exigieron al presidente José María Obando cerrar el Congreso, Obando renunció, las Sociedades Democráticas le dieron detención domiciliaria y le ofrecieron la presidencia al General José María Melo quien para entonces era comandante de las fuerzas Armadas de Cundinamarca, el nuevo gobierno impulsado por los artesanos logró sostenerse en el poder entre el 17 de abril y el 4 de diciembre de 1854.

Tuve una conversación interesante hace un tiempo con Ramiro Melo Barreto, a quien profeso un gran afecto, no sólo porque es el sobrino de mi abuela paterna, a su vez, hijo de su hermana, Leonor Barreto quien contrajo matrimonio con Heliodoro Melo y a quien mi padre profesaba un gran cariño y respeto, sino porque se trata de una persona muy sencilla, extraordinario ser humano, esposo, padre y abuelo, él actualmente está jubilado, trabajó en la Flota Mercante Gran Colombiana, me mostró una serie de documentos que conserva celosamente, son contadas personas a quienes comparte la historia de su bisabuelo, tema del que habla con pasión y con la misma sencillez que lo caracteriza, razón por la que me sentí honrada, recientemente me escribió un mensaje donde pedía a sus familiares y amigos oración por la salud de su hermano quien se sería sometido a una riesgosa cirugía de corazón, Heliodoro Melo Barreto, quien actualmente reside en la ciudad de los Ángeles, California, USA, razón por la cual retomé el tema que tenía entre el tintero.

Ramiro Melo Barreto y su hermano llevan más de una década luchando por la repatriación de los restos de su bisabuelo El General José María Melo Ortiz (Chaparral, Tolima 9 de Octubre de 1800- La Trinitaria, 1860), 8º presidente de la República de Nueva Granada, hijo del procurador Manuel Antonio Melo y María Antonia Ortiz Nagle, contrajo matrimonio en Bogotá con Teresa de Vargas Paris, hermana de Dolores Vargas Paris(esposa del presidente Rafael Urdaneta) e hija de Ignacio Vargas Tavera y de Ignacia Paris Ricaurte, a su vez hija de los próceres de la independencia José Martín París Álvarez y Genoveva Ricaurte Mauris. Del hogar del General y su primera esposa, fueron hijos José María Melo Vargas (fallecido en un naufragio en el Lago de Maracaibo), Bolivia Melo Vargas (bautizada en honor a Simón Bolívar) quien falleció en Caracas y María de la Paz Melo Vargas. De sus segundas nupcias con la panameña Juliana Granados nació Máximo Melo Granados, nombres que aparecen en el árbol genealógico de su familia.

En 1819 Melo Ortiz se enroló en el Ejército del Libertador y participó en varias de las batallas de la independencia de Suramérica: En Bomboná y Pichincha en 1822; en Junín y en la Batalla de Ayacucho que selló la independencia de las Antiguas colonias españolas en América del Sur, fue condecorado con el Busto del Libertador por su participación en estas batallas. Luego de la renuncia de Simón Bolívar a la presidencia de la República desde el inicio del congreso Admirable se sancionó una nueva Constitución en mayo de 1830 en la que se eligió a Joaquín Mosquera como presidente, pero hubo un grupo que se mostró en desacuerdo y surgió una sublevación que condujo a la dictadura del General Rafael Urdaneta. Después del convenio de Apulo, Urdaneta y otros oficiales fueron expulsados, entre ellos el General Melo Ortiz, quien había estado preso en el Castillo de San Fernando de Bocachica (Cartagena) y quien fue desterrado y borrado de la lista militar con rumbo a Curazao.

Tras la disolución de la Gran Colombia, Melo Ortiz se estableció en Caracas, allí se vinculó a un grupo de oficiales que se levantaron contra el presidente José María Vargas en 1835 durante la Revolución de las Reformas. Al retomar el poder José Antonio Páez los revolucionarios fueron desterrados y separados de sus familias, recibió la pena de expulsión el 13 de septiembre de 1836, se dirigió a Curazao, luego a Nicaragua y posteriormente en diciembre de 1836 rumbo a Europa. El presidente José Ignacio Márquez le ofreció indulto en enero de 1840 durante la guerra de los Supremos, en 1841 regresó a Ibagué donde se dedicó al comercio. El 27 de mayo de 1847 se reincorporó al Ejército de la Nueva Granada en el grado de coronel.

Participó en la fundación de las Socráticas que organizaron a los artesanos quienes se reunían en Sociedades Bíblicas para leer la traducción al castellano de la Biblia y se oponía al libre comercio con Francia, Inglaterra y Estados Unidos ya que las importaciones se oponían al nacimiento de la industria nacional, exigía respeto a los Resguardos indígenas y la abolición de la esclavitud. El 18 de noviembre de 1847 surgió la Sociedad de Artesanos en Bogotá, se inició una revolución liberal neogranadina, el 12 de junio de 1849 Melo se convierte en el jefe del Cuerpo de Caballería de los Húsares de la Guarnición de Bogotá.

Durante su gobierno, José Hilario López, quien abolió la esclavitud, llamó a Melo, lo rehabilitó y ascendió a General, tras derrotar a los sublevados en Guasca, El 19 de junio de El 17 de abril de 1854 los artesanos movilizados y armados en milicias exigieron al presidente José María Obando cerrar el Congreso, Obando renunció y las Sociedades Democráticas le dieron detención domiciliaria y le ofrecieron la presidencia al General José María Melo quien para entonces era Comandante de las fuerzas Armadas de Cundinamarca, el nuevo gobierno impulsado por los artesanos logró sostenerse en el poder entre el 17 de abril y el 4 de diciembre de 1854, Tomás Cipriano de Mosquera, desde Barranquilla, José Hilario López desde Cauca y Huila, y Joaquín París desde el Alto Magdalena, los tres Ejércitos se encontraron en la Sabana de Bogotá, el ex presidente Pedro Alcántara Herrán tomó el mando conjunto, por tres lados atacaron Bogotá defendida por las tropas del General Melo, conformada por 7000 hombres entre veteranos de Cundinamarca y artesanos voluntarios, en la Plaza Mayor confluyeron los tres ejércitos que restablecieron el poder constitucional, el General Melo fue apresado y el panameño José de Obadía asumió el poder, le siguieron tres juicios en los que estuvo libre porque su paisano y amigo Manuel Murillo Toro, pagó su fianza , en el tercero fue condenado al destierro por ocho años.

Tras el destierro se embarcó a Costa Rica, luego combatió contra la invasión del estadounidense William Walker a Nicaragua, en 1859 se trasladó al Salvador a trabajar como instructor de las tropas. El General Melo decidió ir como voluntario a la Guerra de la Reforma en México, donde luchó en defensa del gobierno de Benito Juárez, el gobernador del Estado de Chiapas Ángel Albino Corzo convenció al presidente que autorizara su incorporación; Melo organizó un centenar de jinetes, para formar un destacamento de caballería y se desplazó hasta Comitán para proteger la frontera entre México y Guatemala.

En la madrugada del 10 de junio de 1860, en la finca de Juncaná, ubicada en el Municipio de la Trinitaria, en Chiapas, su ejército fue sorprendido y atacado mientras descansaban, bajo las órdenes del General Juan Antonio Ortega fue asesinado por el Cabo Isidro Tordillo y el Sargento José Maldonado, de acuerdo con la carta de Romualdo Guillén, miembro de las tropas de Ortega, fechada el 14 de junio de 1860, el General fue sepultado por los indígenas tojolabales frente a la capilla de lo que había sido la hacienda Juncaná, allí el Gobierno de Chiapas erigió un monumento en su honor.

Cuando se cumplen 220 años del nacimiento de un luchador incasable por la libertad de América Latina, por la defensa de los más vulnerables y por difundir la Palabra de Dios, los bisnietos del General Melo han enviado cartas, han instaurado Acciones de Tutela y han hecho solicitudes respetuosas a los gobiernos de turno porque consideran que la Plaza de Artesanos debe llevar su nombre y quieren repatriar sus restos para que tenga en Colombia una tumba digna de un ex presidente de la República.

Bibliografía

Ortiz Vidales, Darío 1980: José María Melo: la razón de un rebelde. Tercera Edición, Editorial Producciones Géminis, Ibagué, 2002

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *