Cuando un pastor “empuja” a otro pastor a la política (249)

La Palabra de Dios nos dice en II Timoteo 2:4 – “Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado”.

Nos hemos dado cuenta a través de este medio de comunicación y bajo concepto de las diferentes denominaciones existentes, muchos no ven con buenos ojos que los pastores se involucren de manera personal (llámese candidatos) a la política.

Charles Spurgeon, llamado “el príncipe de los predicadores”, tuvo entre sus alumnos del seminario en el Tabernáculo Metropolitano de Londres a un sobrino de la Reina Victoria, que estaba en la línea de sucesión al trono. El día en que debía ordenarlo le dijo: “Si Dios te ha llamado a ser predicador de Su Palabra, no te rebajes a ser rey de Inglaterra”.

El llamado pastoral no es una profesión laboral, es un ministerio que siempre se debe tener en cuenta como un privilegio muy especial que no todos tienen; dentro de los cinco ministerios establecidos por el apóstol Pablo, el pastorado requiere diligentemente su participación activa de tiempo completo.

Evan Runner, profesor emérito de Filosofía en el Calvin College de Grand Rapids, Michigan, dijo en una de sus conferencias que “la acción política cristiana solo puede ser acción política que esté integralmente dirigida por el control que tiene sobre nuestros corazones la Palabra de Dios, como palabra una y principio director”

Y en otro aparte afirmó: “la vida política cristiana es una cuestión de principio y no, como lo es casi universalmente en el mundo que nos rodea, pragmática y oportunista”.

A través de la historia del cristianismo contemporáneo, vemos los diferentes conceptos de teólogos reconocidos y su respectiva opinión:

Calvino asumirá un papel más decidido en promover una ética social que vigila, promueve y auspicia estructuras que rijan y normen la vida civil y política. La iglesia, en esa dimensión, es comunidad que vive proclama y se nutre por la Palabra y los sacramentos moviéndose a la esfera civil para así promover un gobierno justo y eficiente La ética reformada perfila una persona ciudadana activa en la sociedad, pero obediente a la voluntad de Dios, sin confundir su lealtad última.

Es totalmente diferente que dentro de la misma congregación se capacite, oriente y apoye líderes sociales con interés político, quienes conocedores del tema, pueden desarrollar un papel protagónico quienes saben y conocen en que terreno pisan y así mismo poder tomar decisiones bajo un cubrimiento espiritual de sus líderes pastorales.

Julio de Santana, filósofo, teólogo y filólogo cristiano uruguayo escribe: “¿Cuál debe ser la actitud de los cristianos frente a las ideologías? Es de suponer que el cristiano asumirá una actitud dinámica por la que busca que la historia se dirija a situaciones donde sea posible la humanización o el mejor desarrollo del ser humano. Para ello, debe participar en la lucha política y debe asumir la consideración ideológica que mejor conduzca a dicha situación, combatiendo a la que se oponen a los cambios en este sentido; pero no puede eximirse de identificarse con alguna de ellas…ningún sistema de gobierno es cristiano”.

La inclusión de pastores en la política, a conllevado el retiro de muchos feligreses, quienes analizan desde diferentes puntos de vista: “El pastor se aprovechó de que las ovejas le creen, y desde el pulpito nos cuenta como votos” y por otra parte “La Iglesia perdió un gran pastor, y la política gano un mal político”

En uno de sus escritos, Lutero afirmó que la persona creyente liberada debe asumir un compromiso de servicio y comunión con las demás personas desde su libertad adquirida. La fe provoca la salida del sujeto hacia una acción activa y amorosa al prójimo.

El principio protestante afirma un sí evangélico, como elemento constitutivo de su fe y un no protestante, como signo de indignación y una postura ética y profética contra la injusticia y a favor de la justicia y la liberación.

Por todo lo anterior, abrimos las paginas de Valores Cristianos para dar a conocer los diferentes puntos de vista sobre este tema por parte de nuestros lectores, los cuales varían en su forma de interpretación bíblica y forma de pensar.

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